Esta semana, Apple presentó un iPhone que se despliega como un libro para ampliar el tamaño de su pantalla y se cierra para caber en el bolsillo. Es el cambio físico más grande en el diseño del iPhone en casi dos décadas.

Pero aunque existen desde hace años, los teléfonos plegables no son particularmente populares. Son caros, incómodos y no tan duraderos como los smartphones comunes. Entonces, ¿por qué Apple construyó uno?

La respuesta sencilla es que el novedoso diseño de los teléfonos plegables actuales podría ayudar a restablecer la gama alta del mercado móvil. Están pensados para destacar en un mar de smartphones convencionales donde “si viste uno, los viste todos”.

Los icónicos smartphones rectangulares se han vuelto tan buenos a lo largo de los años que los modelos más caros, con precios superiores a los 1000 dólares, se han vuelto casi indistinguibles de sus contrapartes más baratas. (Llevar un teléfono con tres lentes de cámara en lugar de dos probablemente no impresione a nadie en una fiesta).

Los teléfonos plegables, por otro lado, captan la atención. Y por su precio, más les vale: el iPhone Duo de Apple costará 1999 dólares cuando llegue en octubre a Estados Unidos para competir con el plegable Galaxy Fold8 de Samsung, de 1900 dólares.

“Cada vez que algo es exclusivo, limitado y lujoso, la psicología del consumidor automáticamente lo desea”, dijo Nabila Popal, directora de IDC, una firma de investigación de mercado. “Es como los bolsos. ¿Por qué alguien compra un Chanel en lugar de otro? No es por el cuero. Es para demostrar que tienen un Chanel y que pueden permitírselo”.

Apple y sus competidores están siguiendo el camino que tomaron los fabricantes de televisión hace aproximadamente una década. Cuando los televisores de alta definición se convirtieron en un producto masivo, cualquiera podía comprar un televisor brillante con una pantalla grande y nítida por tan solo 500 dólares. Para encontrar más formas de aumentar las ganancias, compañías como Panasonic, LG y Sony experimentaron con diseños estrafalarios, como televisores con pantallas curvas y la capacidad de reproducir películas en 3D, cobrando 3000 dólares por ellos.

Esos conceptos de televisión resultaron ser un fracaso. Pero años más tarde, los fabricantes encontraron el éxito con un tipo diferente de televisor de gama alta con tecnología OLED, o LED orgánico, que ofreció colores más precisos para que las películas se vieran mejor y costó más de 1000 dólares.

El dispositivo plegable de Apple llega en un momento en que las personas necesitarán un impulso extra de persuasión para actualizarse a un nuevo teléfono. Los costos de la mayoría de los bienes de consumo, y especialmente de la electrónica, se han disparado.

En respuesta a una escasez de chips de memoria en toda la industria —impulsada por el boom de la inteligencia artificial—, Apple aumentó este año los precios de muchos de sus productos populares, incluidas las Macs y los iPads, hasta en un 29 por ciento. Los nuevos teléfonos iPhone 18 Pro de Apple costarán 1199 dólares, un aumento de 100 dólares respecto al modelo del año pasado. La escasez de chips también obligó a las compañías a subir los precios de las consolas de videojuegos y los teléfonos.

Los teléfonos plegables, que representan menos del 2 por ciento del mercado de telefonía móvil, podrían ser la única parte de la industria que crecerá este año. IDC señaló que esperaba que los aumentos de precios provocados por la escasez de chips contribuyeran a una caída del 17 por ciento en las ventas mundiales de smartphones este año: el descenso anual más pronunciado de la historia. Sin embargo, las ventas de teléfonos plegables podrían crecer un 12 por ciento hasta alcanzar los 22,9 millones de unidades debido a la llegada del iPhone Duo, indicó la firma de investigación.

Aun así, un teléfono plegable podría ser una venta difícil incluso para una empresa tan influyente como Apple. Por lo general, los consumidores han evitado comprar teléfonos plegables no solo por su costo, sino también por sus desventajas. Sus pantallas flexibles son menos duraderas que las pantallas de los teléfonos normales, que están protegidas con vidrio duro. Plegados, pueden sentirse más abultados y pesados en el bolsillo.

Dan Frommer, escritor de The New Consumer, una publicación de investigación tecnológica, dijo que durante mucho tiempo se mantuvo escéptico sobre la utilidad de los teléfonos plegables porque gran parte del contenido en línea, incluidos los videos verticales en TikTok e Instagram, se produce para las pantallas rectangulares pequeñas de los smartphones normales.