OpenAI anunció que integrará a Google Cloud en su infraestructura para ChatGPT. Esta decisión forma parte de su estrategia multi-cloud. El objetivo es aumentar la capacidad de cómputo, mejorar la resiliencia de los servicios y ofrecer un rendimiento más estable de sus modelos de inteligencia artificial.
OpenAI amplió su infraestructura tecnológica sumando a Google Cloud como proveedor clave. Hasta ahora, Microsoft, Oracle y CoreWeave eran sus aliados principales. La exclusividad con Microsoft terminó, aunque todavía mantiene un derecho de preferencia para recursos adicionales.
La incorporación de Google Cloud no reemplaza a otros socios. Su función es complementar la infraestructura existente. Esto aporta redundancia, seguridad y flexibilidad operativa. También reduce la dependencia de un solo proveedor y facilita la negociación de recursos.
Uno de los principales avances es el acceso a TPUs (Tensor Processing Units) de Google. Estos chips aceleran el entrenamiento y la inferencia de modelos de IA. Son más eficientes energéticamente y reducen costos de operación.
La infraestructura de Google Cloud permite operar con mayor rapidez en varias regiones: EE.UU., Reino Unido, Japón, Países Bajos y Noruega. Esto se traduce en menor latencia y mejor disponibilidad del servicio. Además, ayuda a cumplir con regulaciones locales y mejora la experiencia de los usuarios.



