La automatización física también aportó señales mixtas. El robot autónomo de ping pong de Sony AI se convirtió en la primera máquina en vencer a humanos de primer nivel en un deporte físico. En contraste, drones de reparto de Amazon habrían estado soltando cajas desde 10 pies, provocando daños en mercancía, lo que recuerda que la transición hacia sistemas autónomos sigue teniendo fricciones prácticas.

En energía, CATL presentó una batería para vehículos eléctricos de 621 millas con carga en menos de 7 minutos. La IEA confirmó además a 2025 como un punto de inflexión, con el mayor crecimiento solar jamás registrado para cualquier fuente y con la energía libre de carbono superando por fin el crecimiento de la demanda.

También hubo novedades en espacio. Artemis II validó comunicaciones láser como sistema nervioso de la computación orbital, mientras Observable Space planea enlaces Tierra-espacio de terabit para centros de datos en órbita. SpaceX acordó adquirir Cursor de forma opcional por USD $60.000 millones, o pagar USD $10.000 millones por “nuestro trabajo conjunto”, aunque esperaría para proteger su próxima oferta pública inicial.

El comandante de Artemis II, Reid Wiseman, publicó video de iPhone de la Tierra ocultándose detrás de la Luna durante la primera observación lunar cercana de la humanidad en más de 50 años. Además, Curiosity halló en Marte un análogo de precursor de ADN con nitrógeno que nunca antes se había visto allí, un dato de alto interés para astrobiología.

La biología también mostró avances rápidos. Kind Biotechnology, con tres años de existencia, está cultivando “redes integradas de órganos” dentro de úteros animales para trasplantes. Stanford encontró una enzima bacteriana que sintetiza ADN largo sin plantilla, y el ADN ambiental aéreo ya puede detectar tigres a 200 metros.

Para el sector clínico, OpenAI lanzó ChatGPT gratis para clínicos junto con HealthBench Professional, donde GPT-5.4 supera a todos los demás modelos y a médicos humanos. En el lado más delicado del panorama, James Comer, del House Oversight, ahora está tratando a 11 científicos estadounidenses muertos o desaparecidos como una amenaza a la seguridad nacional.